CICATRIZACIÓN
DE HERIDAS }

PATOLOGÍA

La úlcera del pie diabético, las escaras por decúbito y las úlceras varicosas son las lesiones crónicas más habituales de la piel y los tejidos blandos. Una herida crónica es aquella que no ha logrado curarse en el plazo de tres meses.

Esta enfermedad se diagnostica por sus síntomas clínicos. La incidencia es de aproximadamente un 1 %, donde las heridas crónicas afectan principalmente a personas mayores de 60 años. En consecuencia, el número de heridas crónicas aumentará a medida que envejezca la población.

Entre los factores que contribuyen a la aparición de heridas crónicas, están la mala circulación, la neuropatía (diabetes), la colonización bacteriana y la infección, las enfermedades sistémicas, la edad, los traumatismos repetidos, la vasculitis, la inmunosupresión (lo que incluye el uso de esteroides durante largos periodos), y también el estrés emocional.

Según el sistema de clasificación de lesiones de la Universidad de Texas, las heridas se clasifican en cuatro etapas: (A: sin infección ni isquemia; B: con infección; C: con isquemia; D: con infección e isquemia), y cuatro grados: (0: lesión pre/posulcerosa completamente epitelializada; 1: heridas superficiales que no implican a tendones, cápsulas o huesos; 2: heridas que penetran hasta el tendón o la cápsula; 3: heridas que penetran hasta el hueso o la articulación). La cicatrización de heridas se divide clásicamente en cuatro fases: (i: hemostasia, ii: inflamación, iii: proliferación, iv: remodelación), con un considerable solapamiento entre las fases individuales.

Estas fases están bajo el control de una gran cantidad de factores de crecimiento que están implicados en la curación de las heridas, tales como el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), el factor de crecimiento epidérmico (EGF) y los factores de crecimiento transformadores α y β (TGF-α y -β), por mencionar sólo unos pocos. Niveles inadecuados de los factores de crecimiento también pueden contribuir a la formación de heridas crónicas.

La finalidad de las estrategias terapéuticas para heridas crónicas es la prevención y el tratamiento de la infección, la lucha contra la isquemia, y la sustitución y/o estimulación de los factores de crecimiento. Esto puede lograrse mediante un desbridamiento quirúrgico de la herida, la aplicación de oxígeno hiperbárico, la terapia de presión negativa de la herida, y la aplicación tópica y sistémica de moléculas, tales como proteínas de adhesión celular, citoquinas, enzimas, o factores de crecimiento. La terapia mediante células madre mesenquimales se ha convertido en una intervención con un futuro prometedor.

Recientemente, se ha aplicado la terapia con ondas de choque radiales (RSWT) en heridas crónicas (con fases o grados A1 y A2, así como C1 y C2, con mucho cuidado), basándose en su demostrada capacidad para mejorar la microvascularización funcional, estimular la expresión de factores de crecimiento como el VEGF y aumentar la proliferación celular. La RSWT es particularmente interesante para las heridas crónicas que son demasiado pequeñas para ser tratadas mediante presión negativa.

PROTOCOLO DE TRATAMIENTO

1. PALPAR
Localizar el área de dolor a través de la palpación y la biorrealimentación.

2. MARCAR
Marcar el área de tratamiento.

3. APLICAR EL GEL
Aplicar el gel de acoplamiento para transmitir las ondas de choque a los tejidos.

4. APLICAR LAS ONDAS DE CHOQUE
Aplicar las ondas de choque radiales o focalizadas en el área de tratamiento sujetando el aplicador firmemente sobre la piel.

AJUSTES RECOMENDADOS

Swiss
DolorClast }

  Tratamiento
Número de sesiones de tratamiento 10
Intervalo entre dos sesiones 2 veces por semana
Presión de aire Evo Blue® de 2 a 4 bares
Presión de aire Power+ de 1,5 a 3 bares
Impulsos 200 - 300 impulsos / cm2
Frecuencia de 8Hz a 12Hz
Aplicador 36 mm
Presión sobre la piel de ligera a moderada

ESTUDIOS CLÍNICOS

Armstrong DG, Lavery LA, Harkless LB.
Validation of a diabetic wound classification system. The contribution of depth, infection, and ischemia to risk of amputation. Diabetes Care 1998; 21:855-859
http://care.diabetesjournals.org/content/21/5/855.full.pdf+html

Ottomann C, Thiele R, Hartmann B.
Beschleunigte. Reepithelisierung einer IIb°-Verbrühung durch extrakorpo rale Stoßwellentherapie – Fallvorstellung [Accelerated reepithelisation of a IIb° scald through extracorporeal sho ck wave therapy]. GMS Verbrennungsmed 2009; 3:1-4
http://www.egms.de/static/pdf/journals/vmed/2009-3/vmed000005.pdf

Rompe JD.  
Extrakorporale Stosswellentherapie, Thieme, Stuttgart, 1997
http://www.amazon.de/Extrakorporale-Sto%C3%9Fwellentherapie-Grundlagen-Indikation-Anwendung/dp/3131136413

Schaden W, Thiele R, Kölpl C, et al.
Shock wave therapy for acute and chronic soft tissue wounds: a feasibility study. Journal of Surgical Research 2007;143:1-12
http://www.trtllc.com/news/litpdfs/JSR_Schaden.pdf?bcsi_scan_8934518041A85660=0&bcsi_scan_filename=JSR_Schaden.pdf

Wang CJ, Kuo YR, Wu RW, et al.
Extracorporeal shockwave treatment for chronic diabetic foot ulcers. Journal of Surgical Research 2009;152:96-103
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18619622

Zoech G.
ESW-Therapie bei diabetischen Fussläsionen [ESW-therapy in diabetic foot ulcers]. JATROS Orthopädie 2009;(1):46-47
http://orthopaedie-unfallchirurgie.universimed.com/artikel/esw-therapie-bei-diabetischen-fu%C3%9Fl%C3%A4sionen-0

RIESGOS

Riesgos de la terapia por ondas de choque con el uso del Swiss DolorClast®

Si está correctamente aplicada, la terapia por ondas de choque radiales (RSWT) con el uso de los dispositivos de la gama Swiss DolorClast® tiene sólo riesgos mínimos.
Los efectos secundarios pero no graves con el uso de este tipo de dispositivo son:

  • Dolor y malestar durante y después del tratamiento (no es necesaria anestesia)
  • Enrojecimiento de la piel (eritema)
  • Petequia
  • Inflamación y entumecimiento de la piel en la zona tratada

Estos efectos secundarios pero no graves con el uso de los dispositivos de la gama Swiss DolorClast® generalmente desaparecen dentro de 36 horas después del tratamiento.

Por lo tanto, se debe tener en cuenta las contraindicaciones siguientes:

  • Tratamiento sobre la cavidad torácica y abdominal
  • Tratamiento de tendones con riesgo de rotura
  • Tratamiento de mujeres embarazadas
  • Tratamiento de pacientes menores de 18 años (a excepción del tratamiento de la enfermedad de Osgood-Schlatter y de las disfuncionalidades musculares en niños que están sufriendo con trastornos espásticos del movimiento)
  • Tratamiento de pacientes con trastornos de coagulación (incluida la trombosis local)
  • Tratamiento de pacientes tratados con anticoagulantes
  • Tratamiento de los tejidos con tumores locales o infecciones locales bacterianas y/o virales
  • Tratamiento de pacientes tratados con cortisona.

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